¿Por qué la Pragmática?

Apartado actualizado el día 30 de enero de 2026. Tómese esta fecha para citarlo o utilizarlo como referencia.

Lo que se quiere decir y lo que se dice

La parte visible y la parte sumergida del significado

La célebre viñeta de Quino resume de forma magistral una verdad fundamental de la comunicación humana: lo que realmente interpretamos rara vez coincide exactamente con lo que literalmente se dice.

Las palabras son solo la punta del iceberg, esa parte visible, explícita y codificada. Pero la interpretación siempre depende de una masa oculta de supuestos, conocimientos previos y expectativas que el lector aporta y que la viñeta activa sin necesidad de explicarlo todo. La pragmática estudia precisamente ese territorio sumergido.

El filósofo H. P. Grice estableció una distinción fundamental que se ha convertido en piedra angular de la Pragmática contemporánea: la diferencia entre “lo que se dice” (what is said) y “lo que se comunica” (what is communicated).

En la superficie, el dibujo muestra unos pocos elementos. Literalmente, lo único que “se dice” es esa frase lapidaria: errar es humano. Ningún personaje habla, no hay globos, no hay comentario añadido.

Sin embargo, la fuerza humorística —y, probablemente, crítica— nace de lo que se sugiere, puesto que en un en un quirófano no debería haber margen para el error. Y el lema, solemne en abstracto, resulta inquietante en ese contexto.

Nada de esto está explícito, pero sí comunicado. Entendemos mucho más de lo que vemos porque interpretamos la imagen desde nuestro conocimiento del mundo, las expectativas culturales y el género del humor gráfico, que legitima la exageración y la ironía.

En definitiva, comprobamos que, en una viñeta, encontramos una gran cantidad de fenómenos pragmáticos. Desarrollar competencia pragmática significa aprender a “ver” lo invisible: a reconocer las intenciones comunicativas detrás de las palabras, a interpretar correctamente el contexto y el subtexto, a manejar apropiadamente los múltiples canales (verbal, paraverbal, no verbal) de la comunicación humana.

El código en uso: qué añade la Pragmática

Cuando uso una palabra, esa palabra significa exactamente lo que yo decido que signifique…, ni más ni menos.

(Lewis Carroll, Alicia en el  país de las maravillas)

Como hemos visto en otro lugar, suele darse por sentado que las lenguas son códigos y que el proceso de producción e interpretación de los enunciados obedece, respectivamente, a la codificación y la descodificación. Pero, como observa Victoria Escandell, esta es una simplificación de una realidad mucho más compleja.

  • Las palabras pueden adquirir valores muy distintos de los que figuran en el sistema.
  • Lo que literalmente decimos y lo que realmente queremos decir pueden divergir de forma notable.
  • Aun así, interlocutores competentes suelen entenderse sin demasiada dificultad.

La Pragmática nace precisamente para dar cuenta de esta aparente paradoja.

Hoy sabemos que las circunstancias de enunciación influyen de manera decisiva en el significado efectivamente comunicado. No basta con el significado convencional de las palabras y las estructuras: intervienen también el contexto, el conocimiento compartido del mundo y las intenciones comunicativas de quienes participan en el intercambio.

Tres aspectos fundamentales

  1. La distancia entre significado literal e intención del hablante. El significado convencional de un enunciado no siempre coincide con la intención concreta de quien lo produce. ironías, insinuaciones, eufemismos, sobreentendidos o elipsis muestran que decir x puede servir para comunicar algo muy distinto de x. La pragmática estudia cómo se gestiona esa distancia.
  2. El papel de la inferencia en la comprensión. Comprender un enunciado no consiste solo en “leer” significados ya dados, sino en inferir aquello que el hablante pretende comunicar a partir de lo que dice, del contexto y de las expectativas compartidas. aquí entran nociones como implicatura, presuposición o relevancia, que explican cómo completamos mentalmente lo que el lenguaje deja indeterminado.
  3. La referencia a objetos y situaciones en el mundo. Los enunciados no solo tienen “significado”, sino también referencia: apuntan a personas, objetos, tiempos y lugares concretos. expresiones como yo, tú, aquí, mañana, ese libro o lo de antes solo pueden interpretarse correctamente dentro de una situación comunicativa concreta y sobre la base del conocimiento compartido entre emisor y destinatario.

Pregunta de fondo: ¿qué es, en realidad, “significado”?

Como recuerda Kepa Korta (2020), cuando se analiza el uso real del lenguaje, surgen de inmediato varias preguntas de fondo:

  • ¿!ué entendemos exactamente por significado?
  • ¿Quién determina ese significado: el sistema lingüístico, el hablante, la comunidad, el contexto?
  • ¿Qué procesos cognitivos ponemos en marcha para comprender los significados ajenos y para producir los nuestros?
  • Si hay diferencia entre lo que decimos y lo que queremos decir¿qué tipo de relación existe entre ambos niveles?
  • ¿Cómo se relacionan las distintas clases de significados (lingüísticos, gestuales, icónicos, contextuales) que intervienen en la comunicación humana?

La pragmática se encarga de abordar sistemáticamente estas cuestiones, describiendo y explicando los mecanismos que ponen en relación formas lingüísticas, contextos, conocimientos y fines comunicativos.

Un campo en diálogo con otras disciplinas

La pragmática no es la única disciplina que se ha planteado estos problemas. también lo han hecho, entre otras, la Filosofía del Lenguaje o la Semiótica. Entre ellas existe un amplio terreno de relación e intereses comunes, aunque no de identidad.

  • Escandell Vidal, M. V. (2013). Introducción a la pragmática (3ª ed.). Barcelona: Ariel.
  • Corta, K. (2020). La Pragmática. En M. V. Escandell Vidal, J. Amenós Pons, & A. Ahern (Eds.), Pragmática (pp. 5–38). Akal.

 

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *