La manera de proceder es contestar, en cada muestra, a cada una de las preguntas que planteamos en el apartado La necesidad de la Pragmática:
- ¿Cómo se relaciona lo que decimos literalmente con lo que realmente queremos comunicar en cada situación? Existe un desfase constante entre el significado literal de los enunciados y lo que realmente queremos comunicar en cada situación específica.
- ¿Por qué, a pesar de posibles ambigüedades, contenidos incompletos, sobreentendidos o ironías, somos capaces de comprendernos con tanta eficacia?
- ¿Qué parte de lo que interpretamos está codificada en las palabras y estructuras gramaticales, y qué parte debe ser inferida por el interlocutor? En muchas ocasiones, el que escucha o lee debe reconstruir o interpretar lo que dice el emisor.
- ¿De qué depende esa parte inferida: qué papel juegan el contexto, el conocimiento del mundo, las expectativas recíprocas y las intenciones de los hablantes?
Al ser una actividad introductoria, el reto es contestar a las preguntas, pero sin utilizar (en esta primera fase de la asignatura) ninguna terminología lingüística precisa ni específica.
Muestra 1

Muestra 2
A. Hola, jefe, ¿qué tal estás?
B. Hábleme de usted, por favor.
A. Ues mira, me gusta salir con amigos, viajar, escuchar música…
Muestra 3

Muestra 4
Muestra 5
Te quise desde el principio.
No me di cuenta hasta el final
(«Corolario, Víctor Dacosta)
Muestra 6
A. Buenas tardes. Buscaba un libro sobre el gusto.
B. Perdone, sobre gustos no hay nada escrito.
(Sacado de este reel de Instagram).
Muestra 7

Muestra 8

Muestra 9

Muestra 10

Los ejemplos de años anteriores
Aquí puedes ir rastreando los ejemplos con los que se trabajó en años anteriores: