El componente pragmático en ELE

Este apartado se ha escrito el 24 de enero de 2026.

La enseñanza del español como lengua extranjera exige una visión comunicativa e integrada de la lengua, donde la corrección gramatical y léxica se articula con la adecuación pragmática: lo decisivo no es solo qué se dice, sino qué se hace con lo que se dice en situaciones concretas, con interlocutores reales y propósitos definidos dentro de un contexto determinado.

En este marco, la competencia pragmática abarca la interpretación de significados literales e implícitos, la elección de estrategias y recursos discursivos según el contexto y la gestión de la relación interpersonal y de los valores socioculturales que la sustentan.

Esta competencia no es accesoria, es vertebral y fundamental: los errores pragmáticos suelen tener consecuencias comunicativas y sociales más graves que los gramaticales (siendo estos importantes), porque afectan a la imagen, a la cortesía y a la interpretación de intenciones de los interlocutores. Su tratamiento explícito y contextualizado desde los niveles iniciales mejora la eficacia comunicativa y la integración del aprendiente en la comunidad de habla. 

Los marcos curriculares actuales permiten hacer este nivel pragmático más operativo. El MCER y su Volumen complementario incorporan descriptores de interacción, mediación e incluso comunicación en línea; el PCIC organiza el componente pragmático‑discursivo en funcionestácticas y estrategias y géneros, graduados de A1 a C2. Esta doble referencia facilita planificar objetivos, secuencias de actividades y criterios de evaluación al ritmo evolutivo del alumnado.

A lo largo de la asignatura, desplegaremos tres planos que se entrelazan:

  • Un plano discursivo, dedicado a la coherencia y cohesión, los marcadores del discurso, la gestión de turnos y temas, y las convenciones de géneros y prácticas comunicativas actuales, incluidas las digitales y multimodales.
  • Un plano cognitivo y sociocultural, centrado en representaciones mentalesesquemas y normas compartidas que guían inferencias, presuposiciones y expectativas. Aquí aparecen la transferencia y la interferencia pragmáticas, fundamentales en el aprendizaje y clave para explicar similitudes y choques entre L1 y L2.
  • Un plano de acción comunicativa, donde se abordan actos de habla y funciones comunicativas (pedir, rechazar, invitar, disculparse, opinar…), las estructuras argumentativas, la cortesía, la atenuación y la intensificación, así como fenómenos como ironía y humor. En este sentido, es importante atender a la variación regional y situacional en el mundo hispano.

En lo metodológico, se propone un enfoque combinado que integra input auténtico (corpus, audiovisuales, textos reales), tareas y juegos de rol con conciencia metapragmática y análisis contrastivo guiado. La evidencia didáctica muestra que la instrucción explícita, apoyada en muestras reales y reflexión, favorece aprendizajes duraderos.

La evaluación de la competencia pragmática exige instrumentos sensibles al contexto y a la variación: pruebas de comprensión y producción pragmática, escalas de valoración, portolios y observación de interacciones auténticas.

Con este marco, los contenidos que siguen profundizan y se encadenan: desde la visión comunicativa de la lengua y la competencia pragmática, pasando por estrategias y contrastes entre hablantes nativos, no nativos y aprendientes; estructuras argumentativas y marcadores del discursoesquemas sociocognitivosactos de hablacooperaciónpresuposiciones e inferenciasteoría de la relevanciaironía y humorcortesíaatenuación e intensificaciónpragmagramática y, finalmente, un repertorio de habilidades sociales para el aula de ELE y la conexión con el componente sociocultural.

El objetivo es dotar a los estudiantes y profesores de criterios claros para planificar, secuenciar y evaluar tareas y materiales, alineados con MCER/PCIC y con la diversidad real del español contemporáneo.

 

El principio de cooperación en el aula de lenguas

El principio de cooperación en el aula de lenguas

Existe un fenómeno general esencial para entender los intercambios comunicativos: los participantes en el acto de comunicación suelen ver cumplidas sus expectativas porque los hablantes y sus interlocutores llevan a cabo un comportamiento cooperativo.

Esta es una idea propuesta por Grice a finales de los años sesenta del pasado siglo y que se revela de gran utilidad.

Las personas adaptamos nuestra comunicación a lo que se espera de nosotros y a lo que requiere cada momento. Es necesario, por lo tanto, tener en cuenta la intención comunicativa del hablante y también nuestras necesidades y preferencias comunicativas.

Grice estableció que había unas máximas que evidenciaban nuestro comportamiento cooperativo en la comunicación:

  • Máxima de cantidad. Aportar en cada momento una cantidad razonable de información: ni demasiada, ni demasiado poca.
  • Máxima de cualidad o calidad .No decir cosas que sabemos que son falsas.
  • Máxima de relación. Producir enunciados que guardan relación con lo que se ha dicho o con lo que es esperable en esa situación.
  • Máxima de maneraProcurar expresarse de manera ordenada y con claridad, para ser entendido mejor.

El principio de cooperación y las implicaturas

No obstante, parece obvio que los hablantes no siempre nos comportamos de manera cooperativa. Por ejemplo, podemos ocultar información, faltar a la verdad, extendernos en demasiado detalles o ser demasiado escuetos, decir cosas inapropiadas, hablar de manera excesivamente metafórica o crítica. En estos casos, el interlocutor establece la inferencia de que el hablante no está siendo cooperativo y saca unas conclusiones de lo que ocurre y, probablemente, de por qué ocurre.

En consecuencia, tanto si el hablante mantiene una actitud cooperativa como si no, el oyente, gracias a su capacidad de inferencia, extrae consecuencias sobre los pensamientos, intenciones y actitudes del interlocutor.

Esta información complementaria que se obtiene a partir de la inferencia será denominada por Grice implicatura.

Un aspecto decisivo que tiene la teoría de Grice para la comunicación es que los hablantes siempre comunicamos más de lo que decimos, por lo que las implicaturas tienen un papel esencial en la comunicación.

Aplicación del principio de cooperación al aula

Como veíamos en temas anteriores, los exponentes funcionales suelen formar parte de series de enunciados que mantienen una relación entre sí. Esta organización suele proceder de guiones o esquemas mentales. A su vez, los hablantes tenemos presente el principio de cooperación y la posibilidad de existencia de implicaturas en nuestra actividad comunicativa.

Gracias a las implicaturas, sabemos cuando un hablante no tiene ganas de conversar, cuando rechaza (aunque no de modo explícito) una invitación. A través de estos mecanismos, podemos deducir también cuando un hablante es un poco torpe.

Es necesario tener en cuenta siempre que los roles de los participantes en un acto comunicativo están incluidos por la cultura de procedencia, pero también por la manera de verbalizar actitudes como el rechazo, la aceptación, el interés… En español, por ejemplo, mientras la aceptación suele manifestarse de forma abierta, enfática y contundente, el rechazo suele venir acompañado de muchos elementos de mitigación o atenuación.

En definitiva, es necesario tener presente que en otras lenguas y en otras sociedades el rechazo y aceptación —por ejemplo— se rigen por normas diferentes y pueden estar marcados de manera diferente. Esto puede conducir a que nuestro interlocutor saque una implicatura que sería adecuada en su lengua, pero no en la lengua meta.

Por lo tanto, los aprendices de una LE tienen que aprender a formular invitaciones en español, pero también saber cómo responder de un modo lo más acorde posible. Esto nos conduce, como ha ocurrido más ocasiones en este curso, a ser conscientes de la necesidad de practicar siempre los exponentes funcionales en conexión con otros exponentes que suelen estar vinculados a ellos en la vida real. Con ello, conseguimos estar insertos en una situación de comunicación lo más real posible como para saber medir la mayor o menos adecuación de los enunciados que proferimos.

Otra consecuencia derivada es la necesidad de llevar siempre al aula muestras reales o, al menos, verosímil, siempre ajustadas al uso de la lengua en un contexto o situación determinados.

En el aula de idiomas, resulta muy conveniente que, seamos conscientes de las interacciones comunicativas no están establecidas de antemano, sino que son el resultado de un proceso de negociación cuyo resultado final depende de las aportaciones de los participantes para que la comunicación sea exitosa.

De esta forma, la planificación de actividades comunicativas tienen que perseguir un motivo concreto, identificable y coherente para utilizar la lengua de un modo determinado en la realización de una tarea concreta.

Para llevar a cabo esta tarea en el aula, necesitamos, por un lado que la resolución de la tarea tenga como fin compartir ideas de manera que se cubra un vacío informativo inicial (el concepto de vacío informativo es muy importante en las teorías comunicativas) y, por otro lado, que la disposición de los aprendices les conduzca a realizar la tarea con un objetivo concreto de cara a la intención comunicativa.

Una actividad en el aula nos será realmente comunicativa si no se organiza de modo que los aprendices, en su papel de productores, tengan algo que decir y un motivo para decirlo y, en su papel de receptores, tengan razones para escuchar y luego interactuar. El intercambio de información ha de ser el centro de la actividad comunicativa y no solamente la excusa para practicar formas lingüísticas o gramaticales.

Para saber más…

  • Amenós Pons, J., Ahern, A., & Escandell Vidal, M. V. (2019). Comunicación y cognición en ELE: la perspectiva pragmática. Barcelona: Edinumen.

 

 

Los intercambios rituales

La manera en que las funciones comunicativas se encadenan en una secuencia comunicativa conversacional está muy relacionada con los esquemas mentales.

Como vimos en su momento, las expectativas de los participantes en un intercambio comunicativo dependen en parte de algunos hábitos y creencias que, más allá del individuo, están basados en aspectos socioculturales de una comunidad.

En la medida en que las expectativas de los participantes tiendan a ser parecidas, es más fácil que la conversación tenga un desarrollo fluido. Sin embargo, cuando las expectativas son diferentes y se originan por motivos socioculturales, el intercambio puede dar lugar a confusiones o, de forma más radical, puede fracasar completamente.

Los intercambios rituales se producen en situaciones muy estereotipadas. Suelen ser muy breves y aparecen aislados o formando parte de secuencias más largas.

La emisión del enunciado iniciativo suele llevar aparejada automáticamente una reacción verbal muy concretar por parte del interlocutor. Este tipo de intercambios suelen estar fijados en los esquemas mentales de los hablantes y se producen en situaciones de dar y recibir regalos, dar la bienvenida, invitar, agradecer algo o elogiar a alguien…

En el caso de dominar ese esquema mental, todos los participantes del intercambio comunicativo saben qué comportamiento se espera de ellos y cómo lo tienen que expresar verbalmente. Si alguien se sale del guion, lo hace por motivos muy concretos que también resultan muy útiles desde el punto de vista comunicativo.

En el caso de una LE/L2, lo adecuado es abordar estos intercambios como un todo, asociando las intervenciones dentro de una estructura conversacional concreta. De este modo, los estudiantes aprenden qué comportamiento verbal (y no verbal) se espera de ellos para que se ajusten a él.

 

Para saber más

  • Amenós Pons, J., Ahern, A., & Escandell Vidal, M. V. (2019). Comunicación y cognición en ELE: la perspectiva pragmática. Barcelona: Edinumen.

La estructura de la conversación

 Los actos de habla no se producen «en abstracto», sino que entran en funcionamiento en realizaciones comunicativas concretas que se desarrollan en un contexto específico. De hecho, esto es lo que motiva que, según la situación, un enunciado puede conducir a un acto de habla u otro. Si un docente entra en una clase bulliciosa y dice «Buenos días», puede tener la intención de saludar a sus estudiantes antes de comenzar. Sin embargo, si en clase siguen hablando y el docente eleva un poco la voz y, de forma algo más contundente, dice «Buenos días», la intención cambia y se produce un acto de habla distinto.

En la comunicación ritual, la formulación de algunos enunciados suele conllevar una respuesta específica que se ajusta en una estructura de intercambio. Ante un saludo, se suele responder con un saludo; ante un ofrecimiento, se suele responder con una aceptación o un rechazo (incorporando, posiblemente, un agradecimiento); ante una recriminación, suele responderse con una disculpa o con una justificación.

Por ejemplo, en una situación real de comunicación, no es frecuente que un hablante diga «Buenos días» y su interlocutor diga «Adiós».

A. Buenos días.
B. Buenos días.

A. Buenos días.
B. ?Adiós.

A. ¿Te vienes con nosotros al cine?
B. Me encantaría, pero había quedado con Teresa. Pero la próxima vez me apunto.

A. ¿Te vienes con nosotros al cine?
B. ?Pues mira, me gustaría pero no me gusta ver películas. Adiós.

A. No tenías que haberle dicho que no te gustaba su regalo…
B. Pues mira, tienes razón, tenía que haber sido un poco menos brusca.

A. No tenías que haberle dicho que no te gustaba su regalo…
B. ?Es que yo soy así, sincero y directo.

En los ejemplos anteriores hemos visto que se produce un intercambiocomunicativo. Un intercambio comunicativo se compone de, al menos, dos intervenciones: la intervención iniciativa y la intervención reactiva.

Aunque en los ejemplos indicados más arriba se ha producido un intercambio con dos intervenciones, también es frecuente una tercera intervención como cierre.

(Estamos en una clase el viernes a última hora y los estudiantes van saliendo del aula. Quedan Teresa y Pablo)
A. Bueno, hasta el lunes (intervención iniciativa; función comunicativa: despedida).
B. Hasta el lunes, ¡buen fin de semana! (intervención reactiva; funciones comunicativas: despedida; expresar buenos deseos).
A. ¡Gracias, igualmente! (intervención de cierre; función comunicativa: agradecimiento).

La estructura de estas interacciones como las apuntadas es muy simple. Sin embargo, la combinación de funciones comunicativas en intercambios puede llegar a tener una estructura muy compleja.

(Estamos en la biblioteca el viernes a última hora y en las mesas próximas ya solo quedan Teresa y Pablo)
A. Adiós, hasta el lunes (intervención iniciativa 1a; función comunicativa: despedida).
B. Ah, ¿ya te vas? (intervención iniciativa 2a; función: pedir confirmación).
A. Sí, es que tengo que coger el autobús, que si voy andando llego a casa muy tarde (intervención reactiva 2b; función: justificarse).
B. ¡Buen fin de semana! (intervención reactiva 1b; función comunicativa: expresar buenos deseos).
A. ¡Gracias, igualmente! (intervención de cierre; función comunicativa: agradecimiento).

Vemos aquí dos intercambios distintos: uno con una intervención iniciativa, una reactiva y una de cierre, y otro con una intervención iniciativa y una reactiva intercalada.

Cuando se producen varios intercambios comunicativos nos encontramos con una secuencia conversacional.

De este modo, podemos concluir que la estructura de la conversación es secuencial y jerárquica. Los exponentes funcionales se combinan para formar intervenciones, las intervenciones se combinan para formar intercambios y varios intercambios conforman una secuencia.

Para saber más…

  • Amenós Pons, J., Ahern, A., & Escandell Vidal, M. V. (2019). Comunicación y cognición en ELE: la perspectiva pragmática. Barcelona: Edinumen.
  • Briz Gómez, A. (2004). La estructura de la conversación. Orden externo y orden interno. Archivo de Filología Aragonesa5960, 265–280.
  • Calsamiglia, H., & Tusón, A. (2015). Las cosas del decir: manual de análisis del discurso (3a). Barcelona: Ariel.
  • Grupo Val.Es.Co. (2014). Las unidades del discurso oral: la propuesta Val.Es.Co. de segmentación de la conversación (coloquial)Estudios de Lingüística Del Español35(1), 11–71.
  • López Alonso, C. (2014). Análisis del discurso. Madrid: Síntesis.
  • Tusón Valls, A. (2015). Análisis de la conversación. Barcelona: Ariel.

Novedades

Esta web está concebida como un elemento dinámico para aprender pragmática y, por ello, se van incorporando contenidos de manera progresiva. Iremos dejando aquí nota de las actualizaciones que vayamos realizando en la web.

Lamentablemente, siempre se escapan erratas. Si te das cuenta de alguna, te agradeceré muchísimo que me mandes un mensaje para poder subsanarla cuanto antes. ¡Gracias de antemano por tu colaboración!

1-6 de febrero de 2026

  • Reestructuración de contenidos de la web.
  • Replanteamiento teórico y práctico de los primeros temas.
  • Actualizaciones técnicas.

12-24 de enero de 2026

  • Reestructuración de contenidos de la web.
  • Replanteamiento teórico y práctico de los primeros apartados.
  • Actualizaciones técnicas.

26 de enero de 2025

  • Actualización de la bibliografía.

20 de enero de 2025

  • Actualización para el segundo semestre del curso.
  • Corrección de erratas.

27 de noviembre de 2024

  • Corrección de erratas.

30 de octubre de 2024

  • Actualización de la bibliografía.

29 de marzo de 2024

14 de febrero de 2024

  • Corrección de erratas.

17 de enero de 2024

  • Cambio y adaptación de los apartados para el curso 2023-2024.

9 de marzo de 2023

  • Adición de referencias bibliográficas a algún apartado y a la bibliografía general.

23 de febrero de 2023

  • Corrección de erratas.

17 de febrero de 2023

4 de febrero de 2023

  • Corrección de erratas.

16 de abril de 2022

  • Corrección de erratas.

16 de febrero de 2022

  • Corrección de erratas.

7 de febrero de 2022

  • Preparación de los apartados previos para el curso 2021-2022.

7 de diciembre de 2021

  • Corrección de erratas y actualización de la bibliografía.

28 de octubre de 2021

29 de septiembre de 2021

  • Actualización de los documentos básicos de ELE en la bibliografía.

30 de agosto de 2021

  • Actualización de la bibliografía general de ELE.
  • Corrección de erratas

6 de abril de 2021

15 de marzo de 2021

13 de marzo de 2021

10 de marzo de 2021

24 de febrero de 2021

  • Redacción de contenidos para el MELE (no visibles en su totalidad: algunos están en borrador).

23 de febrero de 2021

  • Incorporación de una referencia en la bibliografía.
  • Solución a un par de enlaces rotos.
  • Adición de una referencia en Marcadores del discurso.

21 de febrero de 2021

19 de febrero de 2021 de 2021

17 de febrero de 2021 de 2021

15 de febrero de 2021 de 2021

11 de febrero de 2021 de 2021

10 de febrero de 2021 de 2021

8 de febrero de 2021 de 2021

Los marcadores del discurso

Este apartado ha sido modificado y ampliado. Para citas y referencias, ha de ponerse como fecha el 22 de febrero de 2026.

Definición y función de los marcadores del discurso

Los marcadores del discurso son unidades lingüísticas cuyo significado, fijado convencionalmente, condiciona el procesamiento del discurso en relación con el contexto. No sirven para aportar información nueva de manera referencial, sino que son instrucciones de procesamiento que orientan al interlocutor sobre cómo interpretar la relación entre los enunciados y la actitiud del hablante.

Su finalidad es ayudar a organizar el discurso (oral y escrito), explicitar relaciones lógicas (adición, contraste, causa, consecuencia), marcar la estructura informativagestionar turnos y mostrar la postura del hablante respecto a lo dicho y a su interlocutor. en ele, el trabajo sistemático con marcadores contribuye directamente a la competencia discursiva y pragmática del alumnado.

Discurso, Gramática y Pragmática

El discurso es la acción y el resultado de combinar unidades gramaticales en un acto concreto de comunicación. Integra una dimensión gramatical (formas) y una dimensión pragmática (usos, efectos, contexto). Los marcadores del discurso se sitúan en la interfaz entre gramática, semántica y pragmática: se describen como partículas gramaticales, pero solo se comprenden plenamente por su función discursiva y su contribución a la interpretación.

Desde una perspectiva didáctica, integrar marcadores en tareas de comprensión y producción permite ir «más allá de la gramática» formal hacia la construcción de textos coherentes, cohesionados y adecuados al género (debate, anuncio, texto académico, hilo digital).

Enfoque de los marcadores desde el PCIC

El uso inadecuado de marcadores explica una parte importante de los problemas de coherenciacortesía o argumentación en L2. El PCIC incorpora progresivamente conectores y recursos discursivos desde niveles iniciales, con una expansión clara a partir de B2.

Para la planificación, conviene seleccionar un repertorio ajustado por niveles e integrarlo en tareas significativas:

  • A2: porque, pero, entonces, además.
  • B1–B2: sin embargo, en cambio, por tanto.
  • C1–C2: con todo, por lo visto, de hecho, por lo demás.

Tipos habituales de marcadores

La siguiente tabla es orientativa (no exhaustiva) y busca vincular funciones frecuentes con ejemplos reconocibles para el alumnado:

Función principalEjemplos orientativos (para ELE)
Introducir temapues, bueno, mira, oye
Añadir informaciónademás, encima, asimismo
Contrastar / oponerpero, sin embargo, en cambio
Causar / justificarporque, ya que, puesto que
Consecuencia / conclusiónasí que, por tanto, entonces, en conclusión
Reformular / aclarares decir, o sea, mejor dicho
Ejemplificarpor ejemplo, en particular
Ordenar el discursoprimero, por un lado, por otra parte, por último
Valorar / atenuarla verdad, en realidad, bueno, en el fondo
Contacto / interacción¿sabes?, ¿no?, ¿eh?, mira, oye

Esta clasificación, inspirada en la tradición de Portolés, Martín Zorraquino y otros autores, facilita la transferencia al aula; puede ampliarse con recursos de https://marcoele.com/marcadores-discursivos/.


Mini secuencia didáctica con anuncio publicitario

Producción creativa
En grupos, diseñar un minianuncio (oral o escrito) para un producto imaginario, con un mínimo de marcadores de contrastecausaconsecuencia. Puesta en común: ¿qué marcadores han resultado más eficaces para el público objetivo?

Observación guiada
ver el anuncio sin tareas previas. preguntar: ¿qué quiere que hagas el anuncio? ¿qué imagen del producto construye?

Detección de marcadores en el texto del spot
Entregar la transcripción con marcadores destacados (por eso, en cambio, además, sin embargo) y relacionar cada uno con su función: añadir razones, oponer ideas, presentar consecuencias…

Reconstrucción y manipulación
Eliminar los marcadores del texto y reconstruirlo con alternativas (por eso → por tanto; pero → sin embargo; además → encima). comparar efectos: ¿más directo, más amable, más convincente con unos u otros marcadores?

Para saber más:

Un breve resumen sobre los marcadores del discurso, para empezar:

  • Urbina Fonturbel, R. (2017). Los marcadores del discurso. En la ponencia “Más allá de la gramática. Conexiones de la gramática con la pragmática y el análisis del discurso”, impartida en el curso Más allá de la gramáticaorganizado por el CFIE y el IFIE de la Universidad de Burgos (febrero de 2017).

Bibliografía general sobre los marcadores del discurso:

  • Martín Zorraquino, M. A., & Montolío Durán, E. (Eds.). (2008). Los marcadores del discurso. Teoría y análisis (2.a ed.). Arco/Libros.
  • Montolío Durán, E. (2015). Conectores de la lengua escrita. Ariel.
  • Portolés Lázaro, J., & Martín Zorraquino, M. A. (1999). “Los marcadores del discurso”. En I. Bosque & V. Demonte (eds.), Gramática descriptiva de la lengua española (pp. 4051-4214). Madrid: Espasa.
  • Portolés Lázaro, J., Sainz González, M. E., & Murillo Ornat, S. (2021). Partículas discursivas e instrucciones de procesamiento. En M. V. Escandell Vidal, J. Amenós Pons, & A. Ahern (Eds.), Pragmática (pp. 284-302). Akal.
  • Portolés, J. (2014). Marcadores del discurso. Ariel.

Trabajos interesantes sobre los marcadores del discurso y ELE:

Marcadores del discurso y ELE (tesis doctoral):

Estructuras argumentativas

Este apartado ha sido ampliado y modificado en algunos apartados. Para referencias y citas, la fecha ha de ser 22 de febrero de 2026.

Un texto argumentativo tiene como fin persuadir a los receptores. En el ámbito de la recepción, la argumentación puede ir dirigida a un receptor único o un grupo de receptores específico.

Muchas actividades discursivas tienen presente a la argumentación. La argumentación está presente tanto en una conversación como en una entrevista para buscar trabajo, en un mitin político como en un juicio, en una mesa redonda como en un un artículo de opinión, en una crítica literaria como en un anuncio publicitario.

El carácter persuasivo de la argumentación busca influir en el receptor. Para lograr esta influencia, se establecen unas estrategias que pueden estar orientadas hacia elementos racionales u orientadas a la emoción mediante la apelación a los afectos.

La argumentación tiene que tener, de forma explícita o implícita, los siguientes elementos:

  • Una estructura en la que haya una conclusión derivada de unas premisas o argumentos.
  • Una estructura en la que subyace, de algún modo, una tesis y una antítesis.
  • Un posible causa de desacuerdo, sea real, probable o posible.
  • Un emisor y un receptor (individual o colectivo, mencionado expresamente o no) al que va dirigida la argumentación. Su finalidad, por lo tanto, es básicamente perlocutiva.
  • Unos mecanismos lingüísticos orientados a la persuasión.

Elementos de la argumentación

En esquema:

Los argumentos son los elementos que van a conducir, de forma justificada, a una conclusión.Es necesario que los argumentos posean fuerza argumentativa que tenga cierto peso para justificar la conclusión. La fuerza argumentativa puede estar reflejada en marcadores del discurso de carácter argumentativo, el léxico, la reiteración…

La conclusión es la tesis que intenta defender el emisor. Puede estar implícita. En este caso, los argumentos conducen a sugerir o inferir esta conclusión.

Los tópicos conectan dos hechos o conceptos aceptados y socializados por una determinada comunidad. Permite la relación entre los argumentos para llegar a una conclusión. Es importante señalar que los tópicos pueden ser «universales», pero también propios de un país, una comunidad o un grupo. En la medida en la que pueden abarcar a todos, a veces se hace necesaria una explicación. También pueden producirse tópicos nuevos, fruto del cambio de una realidad determinada. Para contraargumentar, se puede declarar un tópico como no pertinente, relativizar su valor oponiéndolo a un tópico inverso o aceptar el tópico pero rechazar su aplicación a esa argumentación en concreto.

El marco argumentativo es el contexto en el que se interpreta un enunciado para poder ser interpretado de forma adecuada. Puede conocerse y permanecer implícito o, si es necesario, manifestarse de forma explícita.

Funciones argumentativas

Hay funciones argumentativas que sirven para orientarse y coincidir con la conclusión (coorientación), mientras que otras tienen como función rebatir o estar en contra de una determinada conclusión (antiorientación).

Funciones argumentativas en la coorientación
  1. Justificación o prueba. Se explica la razón del enunciado anterior. Es la más frecuente, dado que se aportan las razones que avalan lo que se dice en la conclusión. Puede explicitarse con marcadores (porque) o sin ellos.
  2. Asentimiento o confirmación. Se supone la aceptación de la tesis del interlocutor. El marcador puede ser efectivamente u otros equivalentes. Tras un enunciado de asentimiento o confirmación, puede aparecer otro del mismo sentido que refuerce o pruebe el anterior o, por el contrario, un enunciado que se oponga a él.
  3. Refuerzo del argumento o de la conclusión. Marcadores es decir, o sea, etc. La explicación del enunciado sirve para reforzarlo desde la óptica del hablante. También pueden aparecer los elementos de fuerza argumentativa que reafirmar una conclusión o un argumento de forma intensificada: claro, naturalmente, por supuesto, etc.
Funciones argumentativas en la antiorientación
  1. Objeción. El enunciado intenta invalidar un argumento o conclusión anterior por llevar una dirección opuesta. Marcador: pero. Se puede intentar situar a nuestro interlocutor en una contradicción de sus propias afirmaciones.
  2. Concesión. El enunciador acepta de manera momentánea los argumentos o conclusiones de su interlocutor para pasar luego a oponerse a ellos.
  3. Rectificación. Se hace referencia a lo dicho por otro interlocutor para efectuar una reformulación discursiva que reorienta el argumento final.
  4. Contestación y desacuerdo. Es una forma especial de la objeción. No estoy de acuerdo, no comprendo cómo…
  5. Crítica, acusación, reproche. Sirve para refutar las tesis del interlocutor.

El uso de la argumentación en ELE

El uso de la argumentación y de las estructuras argumentativas es muy productivo en las clases de ELE. Puede trabajarse desde los primeros niveles y se extiende a producciones orales o escritas más complejas.

Para el trabajo de la argumentación en ELE, es necesario tener muy en cuenta los aspectos que hemos abordado más arriba. Se trabaja con estructuras textuales y elementos lingüísticos, pero también hay que tener en cuenta que entran en juego elementos culturales como el marco argumentativo y los tópicos.

Vinculación con el MCER y el PCIC. Propuestas didácticas y enfoque intercultural

Gradación por niveles (orientativa)

  • A2–B1: expresar opinión simple, dar una razón y un ejemplo; marcadores básicos de adición y contraste (además, pero, en cambio).
  • B1–B2: organizar argumentos en un texto corto con conclusión explícita; introducir concesión y reformulación (aunque, es decir, en otras palabras).
  • B2–C1: sostener una tesis con dos tipos de argumentos y un contraargumento; manejar marcadores consecutivos y de refuerzo (por tanto, de hecho, en realidad).
  • C1–C2: construir una línea argumental con datos y fuentes, gestionar audiencia y registro; integrar falacias como objeto de análisis crítico.

Seis propuestas didácticas listas para clase

  • ¿Estás de acuerdo? (A2‑B1): posicionamiento en una escala de 1 a 5, con una razón y un ejemplo. Versión oral exprés y versión escrita de 90–120 palabras.
  • Debate con roles (B1‑B2): cada equipo defiende una postura asignada; a mitad de sesión, intercambio de roles para ejercitar concesión/refutación.
  • Modelo OREO (B2): Opinión → Razones → Ejemplos → Opinión reforzada. Producción de 150–180 palabras, con al menos un marcador de contraste.
  • Publicidad y tópicos (B2‑C1): análisis de anuncios: identificar topoi, apelaciones emocionales y posibles falacias; reescritura del mensaje para eliminar la falacia.
  • Carta al director / artículo de opinión (C1‑C2): macroestructura completa, citación mínima y ronda de refutaciones entre pares.
  • Cazadores de falacias (transversal): cada estudiante trae un ejemplo real; el grupo etiqueta, explica y corrige la falacia.

Evaluación formativa: en todas las tareas, el alumnado anota qué marcadores ha usado y por qué (función)..

Para saber más:

  • Amossy, R. (2012). L’argumentation dans le discours. Paris: Armand Colin.
  • Calsamiglia, H., & Tusón, A. (2015). Las cosas del decir: manual de análisis del discurso (3.ª ed). Barcelona: Ariel. Páginas 284-296.
  • Fuentes Rodríguez, C., & Alcaide, E. R. (2002). Mecanismos lingüísticos de la persuasión : cómo convencer con palabras. Madrid: Arco Libros.
  • Fuentes Rodríguez, C., & Alcaide Lara, E. R. (2007). La argumentación lingüística y sus medios de expresión. Arco Libros.
  • Urbina Fonturbel, R. (2020). La función del ‘delectare’ en la argumentación publicitaria. El humor como estrategia persuasiva en la publicidad. Language Design : Journal of Theoretical and Experimental Linguistics, Special Issue20.
  • Urbina Fonturbel, R. (2013). Poliacroasis y argumentación emocional. El discurso publicitario y la retórica culturalTonos digital.
  • Urbina Fonturbel, R. (2012). La dimensión publicitaria de la comunicación institucional: la publicidad institucional y la argumentación emocional. En E. del Río Sanz, M. del C. Ruiz de la Cierva, & T. Albaladejo (Eds.), Retórica y política. Los discursos de la construcción de la sociedad (pp. 657-670). Instituto de Estudios Riojanos.
  • Urbina Fonturbel, R. (2018). Los valores emocionales y comunicativos de la publicidad en españolSinoELE17, 1048-1062.

Tema y rema

En el enunciado informativo, se recurre a una construcción textual que simula a la del emisor dando respuesta a una pregunta (real o hipotética) que le formulan desde el ámbito de la recepción.

En esta “pregunta”, se distinguen los dos elementos de toda estructura informativa:

  • Tema o soporte. Lo que “el que pregunta” declara saber. Es la información conocida, supuesta o supuestamente conocida.
  • Rema o aporte. Lo que “el que pregunta” declara no saber y pregunta. Es la información nueva, novedosa o supuestamente desconocida por el receptor.
INFORMACIÓN NUEVAINFORMACIÓN CONOCIDA
¿Quiéndirigió Blade Runner en 1982?
¿Quédirigió Ridley Scott en 1982?
¿Cuándodirigió Ridley Scott Blade Runner?

El emisor tiene en mente esta “pregunta” y se hace una idea de lo que el destinatario sabe o ignora. De este modo, realiza una segmentación paralela a la de la “pregunta”:

INFORMACIÓN CONOCIDAINFORMACIÓN NUEVA
Blade Runner la dirigió en 1982Ridley Scott
Ridley Scott en 1982 dirigióBlade Runner
Ridley Scott dirigió Blade Runneren 1982

Veamos otro ejemplo:

Donald Trump firmó 18 órdenes ejecutivas la primera semana de su mandato presidencial

INFORMACIÓN NUEVAINFORMACIÓN CONOCIDA
¿Quiénfirmó 18 órdenes ejecutivas la primera semana de su mandato?
¿Cuándofirmó Trumpo 18 órdenes ejecutivas?
¿Quéfirmo Trump la primera semana de su mandato?
¿Quéhizo Trump la primera semana de su mandato?
¿Quéha ocurrido?
INFORMACIÓN CONOCIDAINFORMACIÓN NUEVA
Firmó 18 órdenes ejecutivas la primera semana de su mandatoDonald Trump
Donald Trump firmó 18 órdenes ejecutivasla primera semana de su mandato
Trump, la primera semana de su mandato, firmó18 órdenes ejecutivas
La primera semana de su mandatofirmó 18 órdenes ejecutivas
La semana pasadaTrumpo firmó 18 órdenes ejecutivas
(Que)Trump firmó la pasada semana 18 órdenes ejecutivas

Lo habitual es que la información temática aparezca en primer lugar y la remática en segundo lugar. Un cambio de posición modifica también un cambio en la estructura de la información:

¿Quién dirigió Blade Runner en 1982?
#En 1982 Ridley Scott dirigió Blade Runner. Ridley Scott dirigió Blade Runner en 1982.

¿Qué presidente firmó 18 órdenes ejecutivas la primera semana de su mandato presidencial?

#En su primera semana de mandato presidencial Donald Trump firmó 18 órdenes ejecutivas.

¿Qué conclusión podemos sacar? Que la función informativa se organiza de la misma manera en sus funciones semánticas y sintácticas, pero se distingue en su forma de disponer el contenido desde un criterio analítico-discursivo.

PREGUNTARESPUESTA
rematematemarema
¿cuándodirigió Ridley Scott Blade Runner?Blade Runner la dirigió Ridley Scotten 1982
¿quiéndirigió Blade Runner en 1982?Blade Runner la dirigió en 1982Ridley Scott

 

 

 

 

Dos cuestiones importantes:

  • Una observación: solo la información nueva puede ser objeto de una negación adversativa «No A sino B»:
  • No a Marc sino a Pau lo han elegido como “All Star” en 2016. o A Rafa Nadal no lo ganó Federer en París sino en Australia.

• La organización informativa del discurso es binaria. Aunque haya elipsis, la información conocida sigue funcionando.

 

Tema

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Rema
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¿Qué sucede?

Juan toca el piano

¿Qué hace Juan?

Juan

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toca el piano

¿Qué toca Juan?

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Juan toca

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el piano

¿Cómo diferenciar y delimitar la función informativa cuando no hay una pregunta explícita?

Negación. Solo el elemento conformado como información remática permite la negación adversativa «no A sino B»:

  •  ¿Qué hizo Pepe?
  •  *No Pepe sino Juan escribió un cuento.
  • Pepe no escribió un cuento, sino que pintó un cuadro.

Orden. El orden de palabras en español no obedece a la función representativa. El orden no depende, normalmente de las funciones sintácticas ni de las funciones semánticas, sino de las funciones informativas.

o El orden «natural» existe, pero no es absoluto, sino que depende del orden impuesto por la pregunta inicial (a no ser que haya algún otro factor que intervenga).

• Elipsis. El tema puede ser elidido si el hablante lo considera necesario, pero la información nueva jamás admite la supresión.

Pregunta

Orden natural

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Orden distorsionado

¿Qué hace Juan?

Juan toca el piano

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#El piano lo toca Juan

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Pregunta

Respuesta correcta

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Respuesta incorrecta

¿Quién eres?

(Yo) soy el delegado

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*El delegado soy yo

¿Quién es el delegado?

(El delegado) soy yo

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(Soy yo) el delegado

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Para saber más:

  • Gutiérrez Ordóñez, S. (2000). Temas, remas, focos, tópicos y comentarios (2nd ed.). Madrid: Arco Libros.