Esta es una actualización de contenidos del apartado Retórica y Pragmática realizada el 24 de enero de 2026.
Muchos siglos antes de que se concibiese la Pragmática, en la antigüedad grecolatina se fundó la Retórica.
Muchos siglos antes de que se concibiese la Pragmática, en la antigüedad grecolatina se fundó la Retórica.
De hecho, la Retórica y la Pragmática tienen una misma preocupación: comprender cómo se construye, cómo se interpreta y cómo funciona el discurso en situaciones reales.
Aristóteles, por ejemplo, ya anticipaba un planteamiento que se antoja modernamente semióticosemiótico cuando habla de los elementos del discurso (Retórica, 1358a37-1358b8):
“Porque consta de tres cosas el discurso: el que habla, sobre lo que se habla y a quién”.
En efecto, el sistema retórico tiene una configuración semiótica en la que pueden distinguirse tres partes:
- La forma y las relaciones textuales e intertextuales (sintaxis).
- El significado convencional y referencial (semántica).
- Los participantes en el discurso y los valores de uso (pragmática).
En este cuadro podemos ver algunos de los hitos fundamentales de la Retórica (y la neorretórica) con esa tendencia pragmática hacia la persuasión:
Gorgias: el poder del discurso
La sofística subraya que el lenguaje obra sobre quien escucha: el discurso puede “hechizar”, emocionar y mover la voluntad. La persuasión aquí se explica por la fuerza performativa de la palabra, su ritmo, su forma y su capacidad de espectáculo verbal.
Aristóteles: el papel de los receptores y los géneros
la retórica es “la facultad de discernir lo que puede ser persuasivo en cada caso”. Aristóteles integra al oyente como centro: no se persuade en abstracto, sino según el género (deliberativo, judicial, epidíctico) y la situación. Propone, además, los tres medios persuasivos: ethos (credibilidad del orador), pathos (disposición emocional del auditorio) y logos (argumentos y elementos racionales).
Cicerón y Quintiliano: estrategias y orden del discurso
El arte retórico romano sistematiza la inventio, dispositio, elocutio, memoria y actio. Para la persuasión, el exordium capta la benevolencia y atención inicial del auditorio, y la peroratio cierra reforzando la memoria afectiva del argumento (recapitulación, intensificación emocional, llamada a la acción). Su aportación es sobre todo técnica y procedimental.
Perelman: adaptación al auditorio y persuadir vs. convencer
La “nueva retórica” enfatiza la adaptación del emisor a un auditorio particular (sus valores, creencias, resistencias) y distingue persuadir (lograr adhesión de un público concreto) de convencer (buscar validez ante un auditorio universal ideal). la eficacia depende de ajustar los argumentos al marco axiológico de quien escucha.
La aparición de la Pragmática en el siglo XX no invalida el legado retórico, sino lo reinterpreta y lo hace operativo para el estudio de la interacción cotidiana y de los géneros discursivos en la actualidad.
Convergencias y diferencias
Ambas disciplinas abordan la adecuación al auditorio y al contexto. Persiguen la eficacia comunicativa y contemplan la dimensión ética de la interacción. La retórica ofrece categorías para el diseño del discurso y la pragmática proporciona modelos para su interpretación e inferencia.
Para saber más…
Cervantes, M. del M. (2015). Retórica y pragmática: aportación sobre sus convergencias y divergencias. Rilce. Revista de Filología Hispánica, 28, 2.
Santiago Guervós, J. de (2005). Retórica, pragmática y lingüística de la comunicación. Revista de Investigación Lingüística, 8, 177–208.
Urbina Fonturbel, R. Pueden verse sus publicaciones aquí.
