Los culturemas y las manifestaciones culturales

Este apartado ha sido modificado, tanto desde el punto de vista de su estructura como de los contenidos. Además, se han añadido aspectos nuevos. Por lo tanto, para citas o referencias, la fecha adecuada es el 22 de enero de 2026.

El estudio del componente sociocultural en la enseñanza del español como lengua extranjera exige herramientas que permitan describir, analizar e interpretar la cultura de manera sistemática, evitando tanto la acumulación de datos anecdóticos como las generalizaciones simplificadoras. En este contexto, el concepto de culturema y su articulación con las distintas manifestaciones culturales ofrecen un marco especialmente eficaz para comprender cómo se organiza, se percibe y se transmite la cultura en interacción.

Este apartado presenta el modelo de los culturemas desarrollado por Fernando Poyatos, que concibe la cultura como un entramado de hábitos, prácticas y significados compartidos, inseparable de los procesos comunicativos. A partir de este enfoque, se propone una progresión analítica que va desde las primeras impresiones culturales —más visibles y accesibles— hasta los niveles más profundos, donde intervienen valores, creencias, percepciones sensoriales e interpretaciones implícitas. Esta progresión resulta particularmente útil en la enseñanza de ELE, ya que se ajusta al modo en que los aprendientes entran en contacto con una cultura distinta y construyen progresivamente su comprensión.

Junto al análisis de los culturemas, el apartado incorpora el concepto de manifestaciones culturales, entendidas como prácticas complejas en las que convergen múltiples culturemas y que permiten observar la cultura “en acción”. La combinación de ambos enfoques facilita una visión integrada del hecho cultural, conectando unidades de análisis más precisas con expresiones culturales amplias y reconocibles.

El objetivo último no es solo describir la cultura, sino dotar al futuro docente de ELE de criterios y herramientas para interpretar comportamientos, explicar diferencias culturales, anticipar posibles malentendidos y diseñar propuestas didácticas fundamentadas. Desde esta perspectiva, los culturemas y las manifestaciones culturales se convierten en instrumentos clave para el desarrollo de la competencia sociocultural e intercultural.

LOS CULTUREMAS

Para Fernando Poyatos, la cultura es el conjunto de hábitos —biológicos y aprendidos— que comparten los miembros de un grupo que vive en un espacio concreto. Esta concepción parte de una idea clave: no hay cultura sin comunicación. Los intercambios comunicativos permiten transmitir creencias, valores, modos de actuar y de interpretar el mundo.

Esta estrecha relación entre cultura y comunicación implica distinguir dos grandes formas de transmisión cultural:

A. Interacción

Corresponde a las formas de comunicación generadas en la relación social directa. Su modalidad más compleja es la comunicación cara a cara, que integra tres ámbitos simultáneos:

  • Comunicación vocal verbal: lenguaje y estructuras lingüísticas.
  • Comunicación vocal no verbal (paralenguaje): entonación, ritmo, volumen, pausas…
  • Comunicación no vocal y no verbal: kinésica, proxémica y otros sistemas corporales.

B. No interacción

Incluye la información transmitida de forma codificada a través de actividades físicas o intelectuales, que pueden dirigirse a uno o varios individuos.

Tiene dos formas destacadas:

  • Comunicación objetual: objetos materiales propios o universales (vestimenta, utensilios, arquitectura), que condicionan o acompañan la interacción.
  • Medio ambiente construido o modificado: calles, viviendas, espacios públicos; todos ellos influyen en la conducta cultural.

El estudio de estos fenómenos revela dos tipos de hábitos:

  • Hábitos heredados o genéticos
  • Hábitos aprendidos o culturales, que constituyen el núcleo dinámico de cada cultura y pueden cambiar, transformarse o desaparecer.

EL CONCEPTO DE CULTUREMA

Poyatos define el culturema como una unidad portadora de significado cultural, perceptible mediante signos sensibles (lo que vemos, oímos, olemos…) o inteligibles (lo que interpretamos). Son fragmentos de actividad —o de no actividad— con valor simbólico, que pueden dividirse en unidades menores o integrarse en unidades mayores.

Es muy importante tener en cuenta que el uso de culturemas se manifiesta en aspectos tan diversos como las unidades fraseológicas, las bromas y el humor, la religión, el folcrore, las prácticas rituales… Es necesario comprender bien estos aspectos para no originar una comunicación fallida, un maltentendido o una interferencia de orden pragmático.

NIVELES O FASES DEL CULTUREMA

Poyatos propone una progresión desde lo más superficial (primeras impresiones) hasta lo más profundo (valores y sentidos). Esta estructura es muy útil para la enseñanza de ELE.

Nivel 1. Culturemas básicos

Son los que proporcionan las primeras impresiones al entrar en contacto con una cultura.

Se organizan en dos ámbitos:

  • Urbano
  • Rural

Cada uno con dos dominios:

  • Exterior: lo visible para cualquier visitante.
  • Interior: lo que se descubre accediendo a espacios privados.

Ejemplos urbanos exteriores:

  • Distribución de calles
  • Carteles, comercios, señales
  • Uso del transporte público
  • Tamaño de coches, ruido ambiental, puestos callejeros

Ejemplo interior:

• Distribución de una vivienda típica, decoración, modo de organización del hogar.

De esta manera, tenemos un ámbito urbano con un dominio interior y otro exterior, y un ámbito rural con un dominio exterior y otro interior.

En este sentido, la manera de estar distribuidas las calles en una ciudad, el modo de viajar en un transporte público, los carteles de las calles y comercios, etc. son aspectos que se refieren a los culturemas urbanos.

Nivel 2. Culturemas primarios

Aquí la percepción cultural es más compleja. Los ámbitos urbano y rural, y los dominios exterior e interior, se dividen en:

  • Ambientales (entornos)
  • Conductuales (comportamientos de las personas)

El aprendiz ya identifica patrones culturales mediante observación sistemática.

Ejemplos:

  • Comportamiento en transporte público (metro, autobús, tren)
  • Funcionamiento de escuelas, parques, bares
  • Modos habituales de utilización del espacio

Estos culturemas son el resultado de haber reconocido unos patrones culturales y haberlos podido experimentar por medio de la observación o del aprendizaje sistémico.

Nivel 3. Culturemas secundarios

Los elementos culturales comienzan a interactuar entre sí, revelando relaciones entre espacios, valores y comportamientos.

Ejemplos:

  • Decoración y uso del espacio en bares y restaurantes
  • Comportamientos en el hogar según el momento del día
  • Usos de la calle en celebraciones o festividades
  • Interacción en la playa, escuela o mercado

Aquí no solo observamos ya elementos aislados, sino su relación global.

Nivel 4. Culturemas terciarios

Profundizan en la dimensión sensorial: permiten identificar sistemas culturales y subculturas según el sentido implicado y nuestra manera de percibir.

Ejemplos:

  • Olfativo (urbano exterior): olor de panaderías, mercados, puestos de comida.
  • Acústico (urbano exterior): sirenas, persianas metálicas, volumen de voz.
  • Visual (rural exterior): arquitectura tradicional, entorno agrícola.
  • Cinestésico (urbano interior): forma de moverse, ceder el paso, gestualidad en interiores.

Este cuarto nivel, el de los culturemas terciarios, profundiza en los sentidos humanos. Permite identificar el sistema cultural y la subcultura de la cultura. 

Niveles derivados

A partir de los culturemas terciarios, es posible subdividir aún más y centrarse en manifestaciones concretas:

  • Proxémica
  • Kinésica
  • Cronémica
  • Objetual
  • Vestimentaria
  • Lingüística

Ejemplos de Fernández-Conde:

  • Comportamiento proxémico de un profesor extranjero en India
  • Kinésica durante comidas en tren
  • Comportamiento kinésico de un occidental en un templo hindú

EL FONDO CONDICIONANTE DE LOS CULTUREMAS

En definitiva, hay todo un conjunto de elementos culturales profundos que condicionan (y, por lo tanto, conforman) los culturemas:

  • El estilo cultural general.
  • Las diferencias regionales, subculturales y dialectales.
  • Las relaciones y actitudes interpersonales.
  • Los valores estéticos.
  • El entorno socioeconómico y educativo.
  • Los valores religiosos y los valores morales.
  • Las normas de etiqueta y los buenos modales.
  • Los códigos verbales y no verbales del grupo…

LOS CULTUREMAS Y LA ENSEÑANZA DE LENGUAS EXTRANJERAS

Los culturemas permiten realizar un análisis de una cultura de manera muy sistemática. Este modelo hace posible realizar un análisis sistemático y progresivo de una cultura enmarcando los elementos en el contexto cultural adecuado.

En el caso de la enseñanza y aprendizaje de lenguas extranjeras, permite un análisis intercultural de la cultura de origen y la cultura meta.

Como hemos visto más arriba, el conocimiento de una cultura se realiza de manera paulatina por fases desde nuestros primeros contactos, más superficiales, hasta un conocimiento más profundo y detallado.

Por ello, el primer acercamiento a una cultura es casi impresionista y muy general. Al llegar a una ciudad, por ejemplo, nos permite ver la actividad en las calles, la manera de vestir, los edificios, los medios de locomoción, los establecimientos de comida. Se trata, en este caso, de un culturema básico urbano exterior que podemos observar y detallar aplicado a cada país y cada ciudad que visitamos. En muchas ocasiones, son elementos que ya «conocíamos» antes de visitar una ciudad.

Posteriormente, la diferenciación entre los elementos referentes al comportamiento o al entorno, nos van permitiendo entrar en más detalles. Si nos enfocamos en el entorno de la cultura urbana exterior, empezamos a ver ya ciertos patrones culturales. La manera de concebir el tiempo, los horarios de comidas, las formas de tratamiento, algunas peculiaridades en las comidas…

Siguiendo con este proceso, vamos distinguiendo distintos escenarios, que afectan al entorno o al comportamiento. Por ejemplo, el valor de algunas expresiones como «Vale» en España o «Pura vida» en Costa Rica, la manera de comportarse en la calle o en la playa, al llegar el metro a una estación y entrar en un vagón…

En el siguiente nivel, distinguimos muchos elementos sensoriales (lo que oímos, lo que olemos) y los elementos inteligibles (lo que interpretamos como típico, como elegante…). Comprobamos, por ejemplo, cómo están decoradas las viviendas según el nivel social de sus ocupantes, cómo se interrelacionan las personas en un bar desde el punto de vista proxémico o kinésico.

En ese avance, podemos llegar a detalles como la percepción cultural de un bar típico español desde el punto de vista sensocial. Llegaríamos a ver la kinésica durante una comida en una casa, el tipo de bebidas y de comidas, el uso de los cubiertos… Partiendo de los culturemas sensoriales llegaríamos a interpretar de manera correcta o incorrecta los culturemas inteligibles como las creencias religiosas, la actitud ante las personas mayores, las relaciones familiares, el concepto de tiempo… y un largo etcétera.

El modelo de los culturemas nos sirve para realizar un análisis de la cultura de manera sistemática o para realizar trabajos de campo.

Apoyarse en los culturemas evidencia que no es lo mismo aprender español en Argentina, en México o en España. Y, poniendo el ejemplo de nuestro país, que es muy distinto hacerlo en Burgos, en Santiago de Compostela, en Granada, en Toledo o en Lanzarote.

MANIFESTACIONES CULTURALES

Las manifestaciones culturales son expresiones complejas en las que se combinan múltiples culturemas. No son unidades mínimas, sino prácticas culturales completas con valor simbólico.

Pueden ser (estas enumeraciones esquematizadas han de ser entendidas como ejemplos entre muchas otras posibilidades):

1. Materiales

  • Gastronomía
  • Vestimenta
  • Artesanía
  • Arquitectura
  • Espacios públicos

2. Inmateriales

  • Música, danza, teatro
  • Narraciones orales, refranes, mitos
  • Ritos religiosos o festivos
  • Técnicas y saberes tradicionales

3. Sociales

  • Fiestas populares
  • Celebraciones familiares
  • Romerías, procesiones
  • Normas de convivencia
  • Usos del espacio público

Ejemplos breves:

Existen innumerables manifestaciones que permiten conectar lengua, cultura y competencias interculturales en el aula.

Por poner solamente algunos ejemplos:

  • Flamenco: música, gesto, vestimenta, ritual escénico.
  • Sobremesa: conversación prolongada tras la comida.
  • Tapeo: movilidad, horarios, interacción social.
  • Fiestas locales: Semana Santa, Fallas, San Fermines.
  • Dieta mediterránea: alimentación + socialización + ritual.

Para saber más:

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