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Al aprender una lengua no solo incorporamos palabras y reglas, sino también formas de mirar el mundo. La cultura explica por qué ciertas prácticas comunicativas tienen sentido: por qué hay sobremesa, cómo se negocian los turnos de palabra, qué implica decir mañanaen distintos contextos.
En la didáctica de ELE, la cultura no es un “extra” decorativo, sino una competencia esencial que orienta el comportamiento comunicativo y evita malentendidos.
EL TÉRMINO CULTURA
Dada la dificultad para definir de forma adecuada el término cultura, se hace necesario realizar un recorrido por las principales definiciones del término desde diferentes perspectivas.
La cultura tiene unos efectos y consecuencias indudables en la enseñanza de una LE/L2.
Existen tantas definiciones de cultura como disciplinas que estudian a los seres humanos. Aunque podamos manejar tantas definiciones de cultura como disciplinas que estudian la especie humana, la mayoría coinciden en considerarla como una serie de habilidades y conocimientos de carácter colectivo, compartidos y organizados con unas reglas comunes.
Nos podemos acercar al término cultura desde tres perspectivas:
Desde el punto de vista etimológico:
La cultura, en su origen, tiene que ver con la labranza de la tierra y luego, por extensión, con el cultivo de la mente y del espíritu.
Desde el punto de vista normativo:
El DLE define el término cultura de la manera que sigue:
- Cultivo.
- Conjunto de conocimientos que permite a alguien desarrollar su juicio crítico.
- Conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y grado de desarrollo artístico, científico, industrial, en una época, grupo social, etc.
Y define «cultura popular» como: «Conjunto de las manifestaciones en que se expresa la vida tradicional de un pueblo».
En consecuencia, según esta definición, podemos deducir que existen, al menos, tres tipos de culturas: una cultura de carácter erudito e individual, una cultura con una vertiente más social y una tercera cultura que aúna el carácter social con el carácter tradicional.
Desde el punto de vista de disciplinas como la antropología, la sociología o la traducción:
Desde un ángulo antropológico, la cultura comprende una serie de símbolos y signos que se aprenden y transmiten socialmente. Desde un ángulo sociológico, la cultura es una construcción del ser humano, un mapa mental con significados y una guía de comportamiento por la que es posible entender nuestro mundo. Al nacer, nuestra comunidad nos proporciona los mecanismos para interpretar la realidad. en este sentido, la cultura define nuestras relaciones con los demás miembros de la sociedad.
Definiciones de cultura de sociológos y antropólogos:
- Taylor, en 1871: la cultura sería «aquel todo complejo que incluye el conocimiento, las creencias, el arte, la moral, el derecho, las costumbres, y cualesquiera otros hábitos y capacidades adquiridos por el hombre».
- Goodenough, en 1957: «La cultura de una sociedad consiste en todo aquello que es necesario conocer o creer para actuar de una manera aceptable para sus miembros. La cultura no es un fenómeno material; no consiste en cosas, personas, comportamientos o emociones. Es, más bien, una organización de estas cosas. Son las formas que las cosas adoptan en la mente de las personas, sus modelos para percibir, relacionar e interpretar de otro modo estas cosas».
- Geertz (1973): la cultura como red de significados. Geertz entiende la cultura como un sistema simbólico: un conjunto de significados compartidos que permite a las personas interpretar su experiencia y orientar su conducta. No se trata solo de observar comportamientos, sino de comprender qué significan para quienes los realizan. Para ello propone la descripción densa, es decir, analizar no solo lo que se hace, sino el sentido que ese acto tiene dentro de una comunidad. Un ejemplo típico es el guiño: no basta describir el movimiento del párpado; su significado depende del contexto y puede expresar complicidad, ironía o coqueteo. Entenderlo implica conocer el código cultural.
- La cultura tiene que ver, por lo tanto, con un sistema de ideas, creencias y formas de desarrollo que se crean y transmiten dentro de una sociedad. Conocer los elementos que forman parte de un sistema cultural facilita de manera evidente la comunicación entre dos interlocutores.
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Autor |
Idea clave |
Implicación para ELE |
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Tylor (1871) |
La cultura es un conjunto de prácticas visibles |
Ayuda a decidir qué elementos culturales enseñar (fiestas, horarios, costumbres) |
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Goodenough (1957) |
La cultura son las reglas para comportarse |
Permite enseñar cómo actuar (tú/usted, cortesía, interacción) |
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Geertz (1973) |
La cultura es una red de significados |
Ayuda a explicar por qué ciertas prácticas tienen sentido (sobremesa, horarios) |
Pilares básicos del concepto de cultura:
El concepto de cultura se entiende mejor si se organiza en tres pilares que conectan lo visible con lo profundo y con la práctica cotidiana.
1. Productos
Son las manifestaciones externas que una comunidad crea y reconoce.
- Qué incluye: literatura, cine, música, folclore, arte, arquitectura, gastronomía, celebraciones públicas.
- Para ELE: aportan contexto y referentes que facilitan la comprensión de textos y conversaciones.
- Ejemplos: Don Quijote, cine de Almodóvar, tapas, fallas de Valencia.
2. Valores
Son las creencias e ideas que sostienen la vida social y dan sentido a lo que se hace.
- Qué incluye: concepciones sobre familia, trabajo, tiempo, autoridad; instituciones y normas colectivas.
- Para ELE: explican por qué ciertas prácticas son adecuadas y otras no, y permiten anticipar malentendidos interculturales.
- Ejemplos: importancia de la sobremesa, visión flexible del tiempo social, valor de la cercanía en el trato.
3. Comportamientos
Son las acciones habituales que expresan valores en la vida diaria.
- Qué incluye: saludos, tratamiento de tú/usted, horarios, rituales sociales, vestimenta, proxémica, hábitos alimentarios
- Para ELE: guían cómo actuar en situaciones reales y evitan choques pragmáticos
- ejemplos: dos besos en el saludo, cenar tarde, mantener poca distancia interpersonal entre amigos
En resumen, los productos muestran la cultura, los valores la justifican y los comportamientos la ponen en práctica. Trabajar estos tres planos en ELE ayuda a pasar de “saber sobre” la cultura a saber actuar e interpretar en contextos reales.
Características del concepto de cultura
Rasgos comunes que definen el concepto de cultura:
A) Naturaleza
- Simbólica: se expresa mediante símbolos y significados compartidos.
Ejemplos: banderas y himnos; gestos como el pulgar arriba; expresiones idiomáticas (vale, ¡qué va!). - Arbitraria: las normas no son “naturales”, sino convencionales y varían entre comunidades.
Ejemplos: horarios de comidas tardíos en España frente a otros países; costumbre de besos en saludos; normas sobre calzado dentro de casa. - Sistémica: sus partes están interrelacionadas; cambiar una afecta a las demás.
Ejemplos: Incorporación masiva de la mujer al trabajo → ajuste de horarios, cuidado compartido, nuevas formas de ocio.
B) Transmisión
- Compartida: ss un sistema común que identifica a un grupo.
Ejemplos: calendarios festivos; referencias mediáticas comunes; rutinas escolares. - Aprendida: Se adquiere por socialización, no por herencia biológica.
Ejemplos: fórmulas de cortesía, turnos de palabra, cuándo usar tú/usted.
C) Funcionamiento
- Categoriza la realidad: orienta cómo clasificamos y entendemos el mundo.
Ejemplos: conceptos de “puntualidad”, “espacio personal” o “éxito” según contextos culturales. - Opaca para los Propios miembros: muchas reglas son implícitas y pasan inadvertidas.
Ejemplos: interpretar la ironía; saber cuándo “no hace falta” decir gracias; leer el tono de un ya te llamaré. - Selectiva: unos rasgos se transmiten con fuerza y otros se pierden.
Ejemplos: desuso de ciertas fórmulas de tratamiento; permanencia de la sobremesa; adaptación de recetas tradicionales.
D) Dinámica
- Cambia con el tiempo: es una realidad viva que se transforma con lo social y lo tecnológico.
Ejemplos: digitalización de trámites; nuevas formas de cortesía en chats; cambios en ocio juvenil. - Persistente: a la vez, algunos elementos se fijan y perduran.
Ejemplos: Rituales familiares; celebraciones locales; patrimonios culinarios.
E) Diversidad
- Heterogénea: no es monolítica; existen variaciones regionales, generacionales y sociales.
Ejemplos: diferencias entre España e Hispanoamérica; registros juveniles vs. formales; usos locales de léxico (coche/auto/carro).
En suma, cultura es un sistema simbólico, compartido y aprendido, que organiza la realidad con reglas en gran parte implícitas; cambia con el tiempo, mantiene elementos persistentes y presenta diversidad interna. Estos rasgos explican por qué, en ELE, no basta con conocer datos: hay que interpretar significados, saber actuar en contextos reales y mediar entre culturas.
Universalismo y relativismo cultural aplicados a ELE
El componente sociocultural en ELE implica no solo presentar información sobre la cultura meta, sino también ayudar al alumnado a comprender cómo interpretamos las prácticas culturales y qué modelos utilizamos para explicar la diversidad humana. En este debate, dos enfoques teóricos han marcado la reflexión sobre la cultura: el universalismo y el relativismo cultural. Ambos resultan útiles para el docente, siempre que se integren de forma equilibrada y crítica.
Universalismo cultural: lo común como base para la comprensión
El universalismo sostiene que, más allá de la diversidad de manifestaciones culturales, existen principios, necesidades y funciones humanas compartidas. Estas estructuras comunes permiten establecer puentes de comprensión entre distintas comunidades y facilitan que el aprendiz pueda relacionar sus propios esquemas culturales con los de la lengua meta.
En el ámbito de ELE, este enfoque ayuda a:
- Identificar funciones comunicativas presentes en todas las culturas (por ejemplo, saludar, despedirse, expresar agradecimiento o gestionar el desacuerdo) y utilizarlas como punto de entrada.
- Mostrar que la cultura meta no es radicalmente ajena, sino una variación sobre patrones humanos universales.
- Reducir visiones esencialistas que conciben las culturas como entidades fijas, totalmente diferenciadas y sin espacios de contacto.
En definitiva, el universalismo facilita una primera aproximación que da seguridad al aprendiz y le permite reconocer continuidades entre su experiencia y las prácticas de la comunidad hispanohablante.
Relativismo cultural: comprender desde el marco interno
El relativismo cultural parte de una premisa complementaria: cada práctica, norma o valor solo puede entenderse plenamente desde los significados y lógicas internas de la cultura que los genera. Lo que desde fuera puede parecer extraño o incluso inapropiado adquiere coherencia cuando se interpreta desde los criterios propios de esa comunidad.
Aplicado a ELE, este enfoque recuerda que:
- Las categorías de “correcto” o “incorrecto” carecen de sentido fuera de un contexto cultural específico; lo relevante es la adecuación a la situación comunicativa.
- Dimensiones como la cortesía, el uso del humor, los gestos, la distancia interpersonal o la gestión del silencio varían de manera significativa entre culturas.
- El docente debe evitar lecturas etnocéntricas y fomentar explicaciones contextualizadas, que permitan al alumnado comprender por qué una comunidad actúa y comunica de determinadas maneras.
El relativismo favorece una actitud abierta, atenta a la diversidad y capaz de descentrarse para interpretar prácticas que no coinciden con el propio marco cultural.
Hacia una articulación equilibrada en el aula de ELE
La enseñanza sociocultural eficaz requiere integrar ambos enfoques. Ni el universalismo ni el relativismo, tomados de forma aislada, bastan para comprender la complejidad cultural. La práctica docente se beneficia de una posición intermedia, que combina:
- Punto de partida compartido: los elementos universales ayudan a activar conocimientos previos y a disminuir la sensación de extrañeza.
- Profundización contextualizada: las particularidades culturales se analizan a la luz de los valores, normas y prácticas propias de la comunidad hispanohablante.
- Desarrollo de una actitud intercultural: el alumnado aprende a comparar, a empatizar y a mantener una distancia crítica que le permita interpretar y actuar en situaciones reales.
El objetivo final es que los estudiantes construyan una competencia intercultural robusta, capaz de conciliar la identificación de afinidades humanas con la valoración informada de la diversidad cultural. En ese equilibrio se sitúa el verdadero aprendizaje sociocultural en ELE.
Para saber más…
- Cruz Pérez, M. A., Ortiz Erazo, M. D., Yantalema Morocho, F., & Orozco Barreno, P. C. (2018). Relativismo cultural, etnocentrismo e interculturalidad en la educación y la sociedad en general. Academo: Revista de Investigación en Ciencias Sociales y Humanidades, 5(2), julio-diciembre.
- https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/6566331.pdf
- Jiménez-Ramírez, J. (2018). La enseñanza de cultura. Madrid: Arco Libros.
- Jiménez-Ramírez, J. (2019). Cultura e interculturalidad (Culture and intercultural commnucation). En J. Muñoz-Basols, E. Gironzetti, & M. Lacorte (Eds.), The Routledge Handbook of Spanish Language Teaching (pp. 243–257). Abingdon, Oxon: Routledge.
- Martínez-Atienza de Dios, M., & Zamorano Aguilar, A. (Eds.). (2018). Teoría y metodología para la enseñanza de ELE. 3: Programación y diseño de unidades didácticas. Madrid: enClave-ELE.