No hace falta ser “especialista” para leer poesía. Basta con dejarse acompañar por las palabras, elegir un texto que nos diga algo y concederle unos minutos de atención plena. A partir de ahí, la experiencia poética empieza a hacer su trabajo: aparecen recuerdos, imágenes, preguntas, incluso ganas de escribir.
Copia y pega esta URL en tu sitio WordPress para incrustarlo
Copia y pega este código en tu sitio para incrustarlo